El Estado logístico, ¿opción para Argentina?

tumblr_lz25yc9dLC1qlm842o1_500

Problema: el neodesarrollismo argentino que viene, si el gobierno que viene lo trae, debe superar definitivamente al postneoliberalismo como modus vivendi perpetuo. Bajo el signo de lo “post” conviven tanto la pereza para pensar lo nuevo como el temor por abandonar lo viejo. Ello supone redefinir la funcionalidad del Estado, donde conviven pautas neoliberales y neodesarrollistas, paralelas que se cruzan o bien en el infinito o bien en la australidad argenta. Ahora bien, ninguno de los presidenciables parece proponer una ecuación sostenible para saldar la cuestión, y en cambio se limitan a elaborar preferencias sobre el tipo de cambio, como si tan sólo allí se jugara el escenario que viene. Efectivamente, en nuestro país basta diferenciarse respecto al tipo de cambio para provocar un shock identitario. ¿Por qué será?

Hipótesis. El Estado logístico, tipo ideal introducido por el brasileño Amado Cervo en base a las experiencias chilena y brasileña, resulta una opción atractiva para nuestro país en virtud de dos grandes ventajas: por un lado, podría resolver la calcificada antinomia entre el mercado interno y el mercado externo (o sus respectivos ismos); por el otro, podría provocar una diferenciación singular: proyectar el proyecto liberal hacia el exterior, a cambio de consolidar hacia dentro el proyecto desarrollista.

Cervo: “A ideologia subjacente ao paradigma logístico associa um elemento externo, o liberalismo, a outro externo, o desenvolvimentismo. Funde a doutrina clássica do capitalismo como o estruturalismo latino-americano. Admite, portanto, operar na ordem do sistema ocidental, recentemente globalizado. (…) O comportamento do Estado logístico, como se percebe, descola-se da teoria estruturalista e se aproxima dos requisitos da teoria realista das relações internacionais. Supõe concluída fase desenvolvimentista, centrada no interno, e projeta a internacionalização econômica. Põe em marcha dois componente de conduta advogados pelos realistas: a construção de meios de poder e sua utilização para fazer valer vantagens comparativas, não mais naturais, mas intangíveis, como ciência, tecnologia e capacidade empresaria”. El texto citado es “Insercao internacional: formacao dos conceitos brasileiros”, pero la cita la tomamos del interesante texto del chileno Raúl Bernal-Meza, quien aquí recoge los aportes de Cervo para delinear el pensamiento internacionalista en la era Lula.

Segunda hipótesis. La conformación del Estado logístico en los países más industrializados de América Latina es una secuela, adaptada en clave neodesarrollista, del modelo de regionalismo que inundó a la región en los años ’80, el regionalismo estratégico, tipo ideal introducido por José Briceño Ruiz en base a las experiencias de integración regional caracterizadas por la configuración de alianzas estratégicas entre países en desarrollo y empresas multinacionales, las cuales luego iban a dar contenido al regionalismo abierto de los años ’90.

Tercera hipótesis. El éxito de sus países vecinos no sólo demuestra que Argentina está preparada para orientarse hacia un modelo de Estado logístico. En cierta forma, también lo obliga a hacerlo. Algunos obstáculos parecen interponerse: las obvias dificultades asociadas a “suponer concluida” la fase desarrollista, lo cual nos devuelve a las dos ventajas mencionadas arriba, y la fragilidad de la política exterior autónoma argentina, que aunque tiene componentes realistas, no puede ser caracterizada como tal.

Nuevo problema. Mientras que reconocer la primera ventaja supone asumir que en nuestro país la antinomia entre el mercado interno y el mercado externo (o sus respectivos ismos) se ha confundido detrás de proyectos excluyentes en torno a la industria, los servicios o el campo, reconocer la segunda ventaja exige desenmascarar el lugar sagrado del liberalismo argentino, fuente de innumerables querellas, algunas solamente inertes, otras realmente peligrosas. Lo primero ya lo hemos intentado. Lo segundo aporta la sustancia de este envío. Ello porque el liberalismo argentino es el verdadero crisol de razas. Todo liberal, con su ismo abrazado al pecho como peluche que traduce boca de lobo en trompita de elefante,  se ha refugiado hasta ahora en la tradicional distinción entre el liberalismo político, el económico y el moral (o el social), una suerte de ciudad subterránea donde los pasadizos y catacumbas salvan la contradicción con la épica del enroque. ¿Y si, en efecto, el liberalismo pudiera ser el ethos del afuera y el desarrollismo el ethos del adentro?

Ampliaremos.

Anuncios

6 thoughts on “El Estado logístico, ¿opción para Argentina?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s