Imperio, o la última frontera argentina

tumblr_m9c34uCLTt1re88qko1_500

Problema: leemos a Abel poniendo blanco sobre negro respecto a la industrialización argentina, proponiendo la sana postura de desprenderse de las recetas genéricas que ponen todos los huevos en una sola canasta (industria o campo o servicios). El mundo, el país y la economía han cambiado, y la respuesta pasa menos por dicotomizar que por vincular educación con trabajo y tecnología con producción. Coincidimos, pero nos asalta una pregunta: ¿y si la cada vez más inútil distinción entre proyectos atados al sector primario o al secundario o al terciario, que él viene a desarmar, en realidad fuera tan sólo una manera sectorial de abordar una antinomia argentina, mucho más apasionada y menos desandable, como la que hay entre mercado interno y mercado externo? O entre los ismos asociados a cada opción, mejor dicho.

Hipótesis: avanzar en el debate por la redistribución de la renta no salva el error estratégico de no iniciar el debate por la internacionalización de empresas.

Segunda hipótesis: la Argentina tiene una “ventana de oportunidad” para lograr su consolidación como potencia media emergente. Transcurrida aquélla, las posibilidades de revertir el carácter dependiente y periférico de su economía se verán sensiblemente reducidas, y acaso terminadas.

Algo similar le ocurre a Brasil, aunque su ventana tiene otra escala y su trayecto otro envión, y sobre dicha similitud, la cual apuntala la necesidad de fortalecer la alianza estratégica suramericana, se ha pronunciado a inicios de siglo el gran Helio Jaguaribe (en un texto cuya traducción al castellano no es la mejor y que en esta cita pulimos): “La acelerada reducción del espacio de permisibilidad internacional de países como Argentina y Brasil opera de modo que limita, a un plazo históricamente muy corto, el tiempo de que aún disponen para lograr, autónomamente, alcanzar un satisfactorio nivel de desarrollo económico y social. Mientras ese plazo ya se agotó para la mayoría de los países subdesarrollados, un corto espacio de tiempo todavía aún les resta a Brasil y a Argentina, en la medida en que, por un lado, logren y mantengan una seria alianza estratégica y, por otro, pronta y consistentemente se empeñen en un gran y conjunto esfuerzo de desarrollo nacional. ¿Cómo evaluar tal plazo? Los plazos son identificables retrospectivamente”. En la práctica, Jaguaribe traducía esta consigna en la necesidad de sostener, durante veinte años, un crecimiento del PBI superior al 6%. Con lo logrado durante la década kirchnerista, ¿en qué punto del tránsito estamos?

Tercera hipótesis: la ventana de oportunidad abre un periodo de excepción durante el cual la dirigencia política argentina debe dar una respuesta sólida a dos desafíos de enorme complejidad. A corto y mediano plazo, debe cauterizar definitivamente la todavía abierta cuestión de la sostenibilidad del sistema económico-social, cuya hemofilia hoy cataliza el vector inflación. A mediano y largo plazo, debe saldar la siempre irresuelta ecuación entre el mercado interno y el mercado externo, lo que supone redefinir la funcionalidad del Estado y revisar lo que entendemos por multiplicador de la economía, para asociar y conciliar dos discusiones que permanecen desarticuladas por una antinomia cada vez menos defendible: la redistribución de la renta y la internacionalización de las empresas argentinas.

Cuarta hipótesis: la palabra clave ante ambos desafíos es esfuerzo, definida como una verdadera movilización, aunque sui generis, de todos los actores sociales, políticos y económicos. Si el primer sentido del esfuerzo se apuntala en la muñeca política, el segundo se afirma en la visión estratégica. Aunque se trata de una variable central en el liderazgo presidencial que viene, el cual habrá de gestionar en tiempos de austeridad forzosa y aceleración voraz de las cadenas globales de valor, la palabra esfuerzo o lo que significamos con ella (todavía) no forma parte del lenguaje de ninguno de los presidenciables. Desde luego, ello obedece a su insalvable inconveniencia preelectoral, pero existe un segundo motivo: las fuerzas que se presentan como capaces de liderar ese esfuerzo no parecen ser capaces de definir hacia dónde deben orientarlo. Quizá este segundo motivo sí sea preocupante.

Quinta hipótesis: el primer esfuerzo es el más difícil y de ser liderado, no sólo gobernado, establecerá las condiciones necesarias para el éxito en el segundo. En cierto sentido, es su burro de arranque.

Sobre el segundo esfuerzo: en algún momento habrá que asimilar que el mercado interno argentino no alcanza (ni habrá de alcanzar) para llegar a esa masa crítica necesaria, apuntalada sobre competitividad y diversificación, para un desarrollo autónomo. El simplificado opuesto, el abandono del proyecto de inclusión social para fortalecer la inserción internacional de un país vuelto por ello mismo inviable, es un absurdo cuya falla es terminal.

Al menos tres gestos simultáneos camuflan la ventana y decoran el ambiente interior con la épica del mercado interno eterno. Cortina de humo amable que amanceba el terror a la ventana: retrotraerse al imposible problema de la “burguesía nacional”. Cortina con estampado nuestroamericano: suponer que el único obstáculo estructural es la ausencia de una banca de desarrollo nacional y que dicho obstáculo iba a saldarse con el frustrado Banco del Sur, el cual, además de poner los fierros, habría de resolver conceptualmente y sin traumatismos el problema del tamaño del mercado nacional en la escala regional. Cortina con estampado de animal print domesticado: denunciar cada vez menos al imperialismo y cada vez más al subimperialismo, por ejemplo el brasileño, expresado en la política comercial agresiva de sus empresas en la región, y exhibirlo como una muestra de que el precio a pagar por esta modalidad del desarrollo es demasiado alto.

Lo primero es ver la ventana y lo siguiente es querer atravesarla. Lo cognitivo y lo volitivo van de la mano. Para lograrlo, quizá haya que volver sobre aquello que enseña la evolución del rol de los Estados en la actual fase de mundialización de lo que llamamos capitalismo. No hay romance posible entre Estado y empresas, se trata siempre de alianzas estratégicas. Cómo forjarlas es tema poderoso, que nos excede. Pero lo cierto es que la principal arena para llevar a cabo esas alianzas estratégicas son los mercados externos. ¿Hacer imperialismo, entonces? No. Apropiarse de nuestra parte del Imperio, que ya está ahí.

Anuncios

10 thoughts on “Imperio, o la última frontera argentina

  1. Silenoz 24 septiembre, 2014 / 11:20 pm

    Creo que esta mal plantaer la dicotomía mercado interno/exteno, son dos cosas distintas y que tienen lógicas diferentes, pero que en algunos casos son complementarios y en otros el interno es un necesario paso previo al externo.

    Además, los mismos actores que habrán de protagonizar dicho proceso tienen muy en claro que no pueden competir por escala y, la mayoría arriesgo, antes que competir por precio prefieren hacerlo por diferenciación (inclusive aquellos que la escala la tienen asegurada)

    El problema de Brasil es que no asume el rol que, al menos dicen algunos, debiera ser el que le cabe como aspitrante a potencia: ser la locomotora de la región.

    Por último creo que es conveniente resaltar el palo en la rueda que es tener un sistema bancario que no tiene la menor intención de participar en este proceso.

    Saludos

    Me gusta

    • handicapepe 26 septiembre, 2014 / 4:48 pm

      Coincido en que son complementarios. Mi intención precisamente fue señalar que la oposición sólo le sirve a fracciones de la clase dominante que construyen ismos alrededor de ambas opciones. Es cierto que sin sistema bancario propio se hace cuesta arriba. Y también es cierto que Brasil no está dispuesto a pagar los costos de convertirse en el líder regional indiscutido que pretende ser. Saludos!

      Me gusta

  2. santo 26 septiembre, 2014 / 7:13 am

    Muy buen post suboptimus! Mientras leía se me venían a la cabeza palabras como aldo ferrer y su densidad nacional, julián domínguez y su industrialización de la ruralidad, corea del sur y sus chaebols con los nichos de industrialización pautados y apalancados por el estado, y la famosa integración latinoamericana, energética y en mercado al menos. Solo una simple asociación de ideas. Creo que el concepto de ventana para graficar “fortuna” en cuánto momento mundial de debilidad del imperialismo (1943) o inversión de los términos de intercambio por la especulación financiera (2003-2008?) es muy bueno. saludos.

    Santiago @san2011costa

    Me gusta

    • handicapepe 26 septiembre, 2014 / 4:46 pm

      Gracias Santiago, sos muy amable.
      En efecto, esas palabras también circularon en mi cabeza mientras lo escribía, salvo la experiencia coreana cuyo conocimiento se me escapa, por lo quete pido algún link de tu interés para investigarlo. El concepto de “ventana” claramente no es mío, y creo que es fundamentalmente usado en el mundo de negocios. Pero creo que su pertinencia viene del hecho de que es gráfica y eso la convierte en una categoría asimilable para la política. Podrías ampliar tus comentarios sobre la visualización del momento de “fortuna”?

      Me gusta

  3. santiago 26 septiembre, 2014 / 5:13 pm

    “Fortuna” en el sentido Maquiaveleano de oportunidad se asimila a ventana. Necesitar que el ojo de sauron mire hacia otro lado o haya un factor econòmico (europa destruida antes, china e india consumiendo proteínas ahora) que nos potencie. Con respecto al modelo sudcoreano, que a mi me gusta mucho y creo que China aprendiò de él, lo estudié muy superficialmente en una materia de cs pol de la uba. Básicamente el estado apuesta a media docena de megacorporaciones que ayuda a crear vía indicar que sector se desarrollará el siguiente quinquenio (astilleros, siderurgia, quimica, etc) y lo apalanca via creditos, subsidios y excenciones fiscales. Claramente los obreros la ven pasar de largo. También el estado los ayuda a internacionalizarse. Te debo el link, si encuentro algo te paso. Saludos

    Me gusta

    • handicapepe 26 septiembre, 2014 / 5:21 pm

      Perfecto. Me imaginaba que lo asociabas a Maquiavelo pero me faltaba ver este recorrido. Para serte honesto, yo la vinculaba un poco a la física, pero sobre todo por lo que supondría atravesar la ventana en tanto umbral, en términos de horizonte de posibilidades. Mucho más acá está tu asociación, muy interesante. En cuanto al modelo surcoreano, básicamente es un picking winners. Ni todos los sectores, ni todos los actores. Puede ser? Se agradece el aporte. Saludos.

      Me gusta

  4. Silenoz 26 septiembre, 2014 / 5:56 pm

    El modelo coreano se lo puede definir como uno en donde el estado era fuertemente intervencionista, centralizado y planificador, consecuentemente, otorgaba grados mínimos grado de autonomía a todos los actores. A tal punto que existían las denominadas “listas negativas” que listaban los distintos bienes que se permitían importar con distintos grados de derechos de importación y que se modificaban cada 6 meses. Y el objetivo era la exportación

    En donde los chaebols debieron “consensuar” con el gobierno so pena de que les expropien sus conglomerados y/o los metan en cana de acuerdo a las leyendas urbanas. Y, legado del modelo japonés, dichos schumpeterianos estaban obligados a cumplira metas de producción de forma casi cronometrada. Tanto en la sustitición de imprtaciones como exportaciones.

    Si bien el proceso empezó medio a los ponchazos y a la buena de Dios por los ’50, el modelo se oficializa tras 3 planes cuatrianuales, con objetivos bien precisos (no muy alejados de los planes quinquenales de un general paraguayo que después se transformo en dictador.. acá en nuestras pampas) que finalizaron para los primeros años del ’70.

    Por supuesto, la ventaja comparativa era los bajos salarios con lo cual la explotación de los obreros debía garantizarse y dada la carter´siticacas del régimen, los palazos no se escamoteaban en lo más mínimo.

    Y a fin de cerrar en una apretadísima síntesis se puede agregar que:
    -La IED era escasa, sólo se permitían algunas empresas pero con la condición que se asociaran con empresas nacionales y con objetivos exclusivos de exportación.
    -El giro de utilidades estaba prohibido (convengamos que era normal para la época)
    -La banca estaba nacionalizada. (Normal para la época)
    -Se financió todo con deuda externa

    Y dentro del viento de cola o la “ventana” que sugerís y de la cual comentás arriba:
    -Aprovechando las misma razones geopóliticas que los japoneses, los yanquis les habrieron generosamente su mercado interno además de la valvula de rúcula.

    Por eso, estos procesos de acuerdo a la experiencia, siempre requieren de alguna “ayuda”, “ventana” o “viento de cola” de otros ofcors.

    Por eso mi aseveración de arriba sobre Brasil, que podría ser China u otro, pero como economía mediana que potencialmente somos (que no es poca cosa) no alcanza.

    Saludos y disculpas por la perolata

    Me gusta

    • handicapepe 26 septiembre, 2014 / 6:53 pm

      Gracias Silenoz, está bueno lo que aportás. Ahora, me quedo pensando en lo que ambos parecen significar por “ventana”. Entiendo que en este último punto, asociar “ventana” a “ayuda” retomás lo sugerido por Santiago. Y me parece muy pertinente lo que agregan porque cuando me referí a ventana quizá lo tomé más en términos negativos: como cuenta regresiva. Pero optando por presentar una imagen afirmativa, opté por la ventana. Los comentarios de ambos me retrotraen a la cuestión del tamaño de la ventana, pues en un momento aludía a ello mediante la demanda sojera o ahora con Vaca Muerta, que nos agrega algunos metros cuadrados. Nobleza obliga, no atiné a desarrollar eso, y sólo quería introducir la cuestión, algo que ahora ustedes han hecho por mí.
      Saludos!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s